[Review] Kuervos del Sur en Bar de René: La comunidad de los ojos cerrados

Viernes en Santiago, febrero en el calendario y bien poca gente va quedando en la ciudad. Pero siempre hay un buen panorama para escuchar música, echar la talla y refrescar la garganta, así que partimos al Bar de René. La cita era con la última tocata de la temporada de los Kuervos del Sur, que después de tocar jueves y viernes en el bar, daban comienzo a sus merecidas vacaciones. La casa estaba repleta para cuando la banda daba comienzo a su show. Y después de un rato, vamos entendiendo el porqué.

¿Se han fijado alguna vez en que cerrar los ojos, es quizás uno de los actos máximos de confianza y entrega de un ser humano frente a otro u otros? Nadie se queda sin poder mirar por las puras o gratis, y menos si siente que puede haber algún peligro. Es un momento de complicidad, intimidad y que puede ser a toda raja, o de una desesperación tremenda. Y si algo nos llamó la atención esa noche, que el gesto era muy común entre todos, casi como reflejo. Los miembros de la banda, al cantar o tocar sus instrumentos, se entregaban al mundo a ciegas, al igual que todos los presentes, que cantaban, bailaban y agitaban sus manos, y también cerrando sus ojos.

Y eso se contagiaba, así que terminamos igual que todos, a ciegas. Y la sensación era poderosa, mágica. Se podía sentir la energía y la comunión de todos los que estábamos ahí, con un hilo conductor que eran las canciones y la vibra que se generaba con toda esa suma. Y era una sensación bacán, como recordando el abrazo de la mamá cuando uno era pendejo y se acababa de pegar más fuerte que la cresta, o cuando uno toma la mano de quien ama, o cuando sopla esa brisa refrescante que nos hace creer que podemos abrir los brazos y comenzar a volar. Porque la entrega en común que se generaba dentro del bar entre todos los que estábamos ahí viendo a Kuervos del Sur era eso, una invitación a cerrar los ojos, abrir las alas y comenzar el vuelo. Ese que sólo comenzamos cuando confiamos en quien toma nuestra mano y nos lanzamos a conquistar los cielos.

No se trata que nos hayan drogado en forma masiva sin que cacharamos, o que las chelas estuvieran pasadas de la fecha. No, cabros. De verdad ver a Kuervos del Sur en un lugar tan íntimo, tan como la casa propia, y dándolo todo, hace que se genere algo potente e increíble. Es sentir que tus vivencias se hacen canciones, sonidos y melodías, es crear sentimiento común, y sacando lo mejor de adentro de cada individuo ahí presente, tanto arriba como abajo del escenario. Una comunicación que no nace en las proclamas ni en los grandes titulares, sino en el boca a boca, ese pequeño tesorito que tenemos y que vamos compartiendo de a poco, para que cada vez más y más se sumen a esta vivencia. Ese que en los tiempos duros y complejos que vivimos, se hace tan valioso y se agradece a montones.

Si creen que exageramos, les podemos contar dos pequeños momentos para que entiendan lo que había esa noche en René. A diferencia de la mayoría de las tocatas en cualquier parte del mundo, los presentes mantienen sus celulares guardados y no están sacando fotos o grabando a destajo, y por la cresta que se disfruta mejor así un show. Y al finalizar la tocata, junto a nosotros habían dos asistentes conversando, y en buena. ¿De qué? A uno de ellos lo habían pisado mientras todos saltaban y bailaban, y el segundo le pedía disculpas, al creer que había sido uno de los que puso un pie de más sobre el otro asistente. Esos dos pequeños ejemplos reflejan cuan bacán es la vibra que se generó ahí, porque el espíritu es otro, y que se repite en casi todas las tocatas de esta banda nacional.

Durante hora y media, Kuervos del Sur entrega un show sólido y potente donde repasa canciones de todo su repertorio, y que todos corean indistintamente si es el último single o una canción escondida de su primer disco. En un lugar donde no siempre es fácil sonar bien, se escuchaba a la banda a toda raja, sin problemas ni pifias, sumando motivos para que haya sido una noche increíble, de música y energía. “El canto son ustedes, y ese es nuestro ritual” decía el vocalista, como una forma de canalizar todo lo vivido durante la noche, donde todos estamos ahí para sacar lo mejor de adentro y dejarnos llevar a un vuelo con las alas de la música, todos juntos tomados de la mano, y con los ojos cerrados.

Setlist: Todavía / La casa del mañana / Vagabundo / Águila sideral / Gaviotas / Enredadera / El vuelo / El brujo / Aves de mal agüero / Porvenir / Caracol / El árbol del desierto / Los cometas / El indio / Cenizas / Hasta poder respirar / Anciano sol / Luminoso

Si quieren disfrutar las mejores fotos de la jornada, las tenemos para ustedes en la siguente galería: https://theblast.cl/2019/02/10/fotos-kuervos-del-sur-en-bar-de-rene-08-02-2019/

 

 

2 Comentarios en [Review] Kuervos del Sur en Bar de René: La comunidad de los ojos cerrados

  1. Miguel // 15/10/2019 en 11:59 //

    EXCELENTE LA DESCRPCIÓN AMIGOS, Q GRANDE LOS KUERVOS !!!

    Le gusta a 1 persona

  2. Victor sandoval // 11/02/2019 en 17:06 //

    Que buena nota a KDS

    Le gusta a 1 persona

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