[Review] Helloween en Chile: un sueño cumplido

Nuevamente el Caupolicán se transformaba en el escenario de un momento histórico para los metaleros del país, uno de los momentos más esperados y más soñados por los fans de la banda de la calabaza, finalmente llegaba a Chile el PumpkinsUnited, el tour que juntaba a Helloween con dos de sus históricos: Kai Hansen, quien ya los ha acompañado en más de una gira, y Michael Kiske, el inigualable Michael Kiske, el tan querido y en algún momento esquivo histórico vocalista de la banda. Luego de decir eso, solo quedaba por esperar a que se hiciera historia una vez más en la catedral musical de San Diego.

20:00 horas marcaba el reloj y no había tiempo que perder, se apagaban las luces y sonaban los primeros acordes, y tras un telón podíamos ver las siluetas de todos los músicos mientras hacían ingreso al escenario y se disparaban con un clásico, “Halloween” sonaba y la comunión era inmediata, más aún cuando hacían ingreso Andi Deris y Michael Kiske. Esto ya dejaba de ser un sueño, señoras y señores, metaleros todos, esto era realidad. Tan así que en un comienzo, pequeños problemas con el volumen de los micrófonos, nos regalaban una postal en la que el público se escuchaba coreando la primera canción mucho más fuerte que la banda, porque no había tiempo de guardarse, había que entregar la vida desde el primer minuto.

Con la llegada de “Dr.Stein” se confirmaba algo, que esta gira va más allá de la nostalgia, el sueño cumplido, el momento histórico y todos los aspectos que se puedan agregar. Este es un show de puta madre de principio a fin y la parte visual lo deja en claro, con excelentes apoyos como lo fueron también los personajes Seth y Doc, encargados no solo de presentar canciones, sino que también de hacer referencia a los miembros de la banda.

Ya la tercera canción dejaba claro que los problemas a la voz que tuvo Kiske a comienzos de la gira eran cosa del pasado, e imposible pensar una mejor forma de demostrarlo que con “I’m Alive”, en donde ya muchos en el público nos habíamos quedado sin voz, y eso que aún nos quedaba una larga velada por disfrutar.

Luego sería el turno de Andi Deris con “If I Could Fly” y “Are You Metal?”, y aquí no diré nada nuevo o que no se sepa. Deris tiene un carisma increíble, la forma en que se conecta con el público (en esta oportunidad en un perfecto español) deja claro porque lleva más de 20 años en la banda. Y fuimos testigos de una complicidad junto a quien fuese su antecesor en las voces de Helloween, y es que si ya habíamos visto a Deris cantar canciones de la era Kiske, ahora tuvimos la oportunidad de ver a Kiske hacer los propio con las canciones inmortalizadas por Deris, “Perfect Gentleman”, “Forever and One” y “Why?” nos regalaron otro momento que quedará guardado en la memoria.

Y si bien presenciamos a Kiske entonar joyas como “Kids of the Century”, no olvidemos que antes de él hubo otro vocalista, uno que también se hizo cargo de la guitarra en el primer disco de la banda, y que también estaba presente en la velada, el inigualable Kai Hansen, quien regaló el momento más salvaje de la noche con ese mix en donde se mezclan “Starlight”, “Ride the Sky”, “Judas” (¡¡conchadesumadre, que épico!!) y “Heavy Metal (Is the Law)”, en donde el mosh y las bengalas en la cancha estuvieron a la orden del día.

Clásico tras clásico, fuimos testigos del momento emotivo en que se rinde tributo a Ingo Schwichtenberg, en ese duelo de batería junto al correctísimo y poderoso Dani Löble. Y las postales no parecían detenerse y el final, o al menos el primero de ellos, llegaba junto a “How Many Tears”, en las voces de los tres vocalistas que la banda traía consigo.

Y el cierre de la histórica jornada estaba dedicada a los Keppers, primero con el doblete de “Eagle Fly Free” y “Keeper of the Seven Keys”, en donde la banda dio muestra de que la historia se ha escrito a lo largo de todos estos años, más allá de los músicos que han pasado por ella, y así fue como Sascha Gerstner era el encargado de abrir y cerrar la épica canción que da nombre a ambos álbumes que marcaron para siempre la historia de la agrupación.

Pero aún faltaba la guinda de la torta, aunque en este caso pareciera que fue un torta hecha a base de guindas, porque donde caben 20 canciones caben 22, y la fiesta llegaba a su fin con “Future World” y “I Want Out” con toda la parafernalia posible, y cual cumpleaños las pelotas/globo se pasearon por sobre el público y el confetti volaba por el Caupolicán, porque al menos por la noche del viernes la fiesta llegaba a su fin, aún cuando más de alguno dirá que las tres horas de duración no fueron suficientes para tantos clásicos, nos podemos ir contentos al decir que el sueño por fin se cumplió.

 

By Basa & Mato

 

Las mejores imágenes de la primera jornada, las pueden ver en nuestra galería de fotos del primer show de Helloween

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