Gracias totales, Gustavo…

58 años de una historia de música y pasión. Hace casi tres años no está entre nosotros, pero Gustavo Adrián Cerati Clark es parte importante de muchos de los que vivimos en esta parte del planeta los últimos 50 años. Uno de los inmortales de la música argentina y latinoamericana, y que queremos recordar hoy en un aniversario más de su natalicio.

Nació el 11 de agosto de 1959 en Buenos Aires, Argentina. En 1982 junto a Zeta y Charly Alberti dan comienzo al fenómeno que tendría por nombre Soda Stereo, en medio de una horda de grandes bandas y artistas trasandinos que surgían en esa época. Carisma, pasión, feeling con el público y con lo que querían transmitir, desembocó en siete discos de estudio y millones de asistentes a todos sus shows durante las giras por todo el continente. La banda, criticada y resistida en sus inicios, cuando en Argentina se rechazaban los sonidos en inglés, y particularmente desde Inglaterra por la guerra de las Malvinas, se encargó de poner letras en español y sentimientos latinos a los sonidos que venían desde el resto del mundo, mezclándolos con la rica y generosa escuela de Spinetta, Charly y tantos grandes artistas trasandinos que los influenciaron desde sus comienzos.

Su carrera con Soda Stereo y su etapa solista, sus colaboraciones con Daniel Melero, Luis Alberto Spinetta y Mercedes Sosa, junto con sus experiencias sinfónicas y música para películas, son parte de su extenso currículo musical. Su lazo con Chile fue poderoso y fuerte gracias a sus muchas venidas a tocar al país, junto con su lazo personal por su larga relación y matrimonio con nuestra compatriota Cecilia Amenábar, con la cual tuvo dos hijos e incluso residió en Santiago, además de su proyecto electrónico Plan V con varios músicos chilenos y la colaboración con Nicole en la producción y gestación de su disco Sueños en Tránsito, marcan su vida y su nexo con esta larga y angosta faja de tierra ubicada en el último lugar del mundo luego de la cordillera.

Símbolo inequícovo de finales del siglo XX y su paso hacia el XXI en esta parte del continente, mucho le debemos a Cerati, porque es parte importante de nuestros soundtracks de vida. Hasta Google reconoció su legado, cuando le dedicó su doodle del 11 de agosto de 2015: una breve animación que mostraba al músico tocando su guitarra, junto a dos globos de texto con su conocida frase “¡Gracias totales!”.

El mejor homenaje a Gustavo Cerati, es reconocer su vida y sus hitos a través de lo mejor que nos dejó: sus canciones. Acá un listado con algunas de las que nos resonarán por la eternidad, y que marcan algunos hitos de su vida y su música.

1.SOBREDOSIS DE TV

Un primer gran paso para Soda y un punto de quiebre para la música argentina. Con el regreso de la democracia en Argentina, una generación de niños que crecieron con una televisión y el hedonismo de la sociedad bonaerense, el álbum homónimo hace una fuerte crítica, pero logra colarse en los oídos de aquellos que estaban listos para dejar la música de la década de los 70. Ésta fue la canción con la que presentaron Soda Stereo. Ése fue el inicio de una era.

2.DIETÉTICO

Track 5 del primer disco de la banda, se transformó en el primer video, en 1984. Con la dirección de Alfredo Lois, quien trabajaba en un canal de televisión por cable en Argentina y llevaba las cámaras para el rodaje, el trío pudo grabar su primer clip en sesiones que se extendieron por varios días. No parecía que todos estuviéramos preparados para esos raros peinados nuevos…

3.NADA PERSONAL

Fue hasta el segundo álbum, Nada personal, que el resto de Latinoamérica puso sus ojos en el trío argentino. El tema homónimo, otro ejemplo de las influencias de Cerati de The Cure y The Police, aborda el vacío y la dependencia a la televisión con una letra atrevida se convirtió en su primer éxito de alcance internacional. La gira de este álbum en 1986 los llevó a Chile, Perú y Colombia en un momento donde las bandas no solían ir de tour fuera de sus países de origen. Y el debut en nuestro país, fue en Martes 13, un estelar de la tevé de esa época.

4.EN LA CIUDAD DE LA FURIA

En 1988 Argentina se enfrentaba a la hiperinflación, desatando la ira de sus habitantes, y la banda ya era conocida en toda Latinoamérica y comenzaban a ingresar al mercado gringo. “No resultó nada difícil escribir sobre una ciudad de la furia”, le dijo Cerati a MTV cuando la canción fue nombrada la número 48 en “Las 100 canciones más destacadas del rock argentino”. Cerati retrata un Buenos Aires oscuro con personajes que habían rondado su cabeza desde que era adolescente. El tema fue el primer sencillo de Doble Vida, que marcó el fin de una era: Por primera vez grabaron un álbum fuera de su país.

5.DE MÚSICA LIGERA

Canción Animal, por muchos señalado su mejor disco, es el que da fin a la década de los 80 y nos lleva con todo a la nueva era. Las guitarras son predominantes y el sonido es más pesado, marcando un punto de inflexión en la carrera del grupo, reafirmando que no se iban a quedar reciclando la fórmula que los hizo conocidos. Con la temática del amor y las relaciones de pareja, inspiradas en su propia vida sentimental, las canciones del disco tienen vida propia como unidades, y juntas arman un todo increíblemente poderoso. Aquí se encuentra el mayor hit de la banda, y que se transformaría después en un símbolo, gracias a que con ella Soda cerró su gira de despedida, con la frase inmortal de Cerati: “Gracias… totales!”

6.TÉ PARA TRES

También parte de Canción Animal y una de sus canciones más sentidas y personales, “Té para tres” revive el momento en que sus padres y Cerati leen el terrible diagnóstico de su padre: Un cáncer terminal que lo llevaría a la muerte en 1992. “ “Mi marido los quiso ver, y él los miraba tranquilo, porque era un hombre con mucho dominio de sí mismo. Estábamos los tres y yo no pude sostenerme, lógicamente. Por eso el ‘te vi que llorabas, te vi que llorabas por él…’”, dijo Lilian Clark, madre de Cerati en entrevistas posteriores. “Ese tema nació en esta casa, tomando el té mi marido, Gustavo y yo”.

7.LISA

Una de las canciones de ”Amor amarillo”, su primera aventura solista y creado mientras su esposa Cecilia Amenábar estaba embarazada. ”La música estaba muy influida por el próximo nacimiento de mi hijo, por la idea de engendrarlo, por la contención… y al disco le dí esa idea. En realidad, el embarazo disparó un montón de cosas. Compuse porque aproveché el tiempo libre para crear. Sin quererlo, fue como solidarizarme con las náuseas que sentía ella en los primeros meses. Estaba gestando un bebé en su panza y yo gesté un disco. Por supuesto ni lo comparo… Hablar de la creación de un disco al lado de un hijo es una cosa tan mínima. Este disco es súper importante para mí, sin subestimarlo, es nada frente al hecho de esperar un hijo: esa es la máxima creación”, contó Gustavo.

Sobre ”Lisa”, expresó que le gustaba la alegoría del nombre como un pez, ”aquello que si bien todavía no sabíamos como se iba a llamar, también estaba en ese lugar acuoso, esas profundidades… Hice un poco esa relación. Y Lisa quedó flotando como un nombre muy posible teniendo la posibilidad de tener una hija. No estoy seguro, quizás sí sabíamos que íbamos a tener un varón ya, pero cuando escribí la canción no y en todo caso no me importaba mucho. No sé muy bien uno de quién habla, no tienen nombre y apellido las cosas. En este caso es un nombre que después se transforma en el nombre de alguien, pero cuando escribo no estoy pensando en alguien tan particular”

8.PUENTE

Aunque Bocanada fue el segundo disco solista de Cerati, es considerado su debut en solitario por haber sido el primero lanzado después de la disolución de Soda Stereo, ya para 1999. Su solidez musical y lírica lo convierten en la obra maestra de Cerati, incluyendo temas icónicos como “Puente”, “Aquí y ahora” y “Bocanada”. En este álbum, Cerati combina sus raíces rock con sonidos más electrónicos y compone un disco conceptual que puede escucharse como un todo: una larga pieza de más de una hora de duración.

9.LAGO EN EL CIELO

Este tema, cuarto sencillo del cuarto álbum solista de Gustavo Cerati, tiene el agridulce honor de ser la última canción que el músico interpretó antes de sufrir el accidente cerebrovascular que lo puso en coma por cuatro años, cerrando su show en el campus de la Universidad Simón Bolívar en Caracas. Se trata de una canción que, con un ritmo menos rockero y más melódico, rompe incluso con el tono de su propio álbum, en el que volvía al rock crudo que caracterizó parte de su obra. “Lago en el cielo” es una de sus composiciones líricas más destacadas. Y con un simple “Chao Venezuela. Hasta la próxima, chao!”, se cerró ese concierto, y fueron las últimas palabras que tuvimos de Gustavo en un escenario.

Nunca los homenajes y los agradecimientos están demás, sobretodo quien se hace merecedor de ellos ya no puede reibirlos de primera mano porque ya nos dejó de este planeta. La frase está archirepetida, manoseada y quizás hasta trillada, pero no deja de tener el mismo significado cada vez que uno la escucha. Como siempre, Gustavo, por tanto y por todo, gracias… totales!

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